¡Muchas Gracias!

A algunas personas nos  gusta hacer regalos,  pero nos resulta más complicado recibirlos con la misma naturalidad. Lo mismo ocurre con los cumplidos, ya que aceptarlos, supone estar dispuesto a dejar que en tu vida entre lo que deseas.

¿Te suenan estas frases?: “No debiste molestarte” ; “Bueno, no tienes que darme las gracias, lo hice porque quise”; “No me ha costado nada, lo haría de nuevo”… etc.

Lo que parecen contestaciones de “buena educación”, lejos de serlo, resultan poco productivas. No hace falta que hagamos nada, simplemente se puede aceptar el obsequio o el reconocimiento con un: “Gracias” y por supuesto Una Gran Sonrisa. Cualquier otro comentario que añadamos en ese momento, restará valor a la acción o a las palabras de nuestro interlocutor.

Pongámonos en el lugar de la otra persona para entender mejor el efecto que causan nuestras palabras. Imagina que has salido a comprar un regalo para alguien muy especial para ti. Has invertido tiempo, dinero,  pero sobre todo, has puesto mucha ilusión en elegir el regalo perfecto . Te sientes muy bien, estás muy content@ pensando en la cara que pondrá al verlo… ¡estás incluso impaciente!…. Por fin llega el momento, nada más entrar por la puerta, se lo entregas con todo tu cariño…. al verlo, te dice: “No era necesario que te molestaras”.

¿Cómo te quedarías ante esa respuesta?, ¿realizado?. En mi opinión, un simple “Muchas Gracias” hubiera bastado, el hecho de haber conseguido provocar una sonrisa, hubiera sido mucho más eficaz para sentirnos satisfechos. ¿Tú qué piensas?. En tu interior, ¿a quién deseas regalarle?, ¿a quien sabes que lo agradece (aunque no te lo diga), o a quien piensa que no necesita que le regales nada?.  Entonces, ¿por qué decir otra cosa diferente a lo que nos gustaría escuchar?.

Ocurre algo parecido con los reconocimientos, quitarles importancia es similar a rechazarlos. Aunque intente parecer un acto de modestia, lejos de serlo,  implica negar la posibilidad a quien nos lo dice, de poder completarse. Al no aceptar el halago, no le hemos dado el espacio que necesita para poder devolvernos el favor, por lo que le dejamos con una deuda hacía nosotros.

El Arte de Aceptar, como todo, necesita práctica, pero hacer uso de ello, resulta altamente efectivo. Te invito a que lo descubras, será tu Nuevo Reto. Se trata de un hábito y como le digo a mis clientes, hay que adquirirlo. Si realizas este acto de forma continuada durante unos días, poco después, te saldrá de forma natural. Atrévete y destapa tus verdaderos sentimientos, es sorprendente ver la cara de las personas cuando le devolvemos un “Gracias” a sus obsequios o elogios. Con ello no sólo agradeces el hecho en sí, sino que estás valorando a la persona que tienes enfrente y así es como se percibe.

Las  palabras son nuestra tarjeta de presentación, un “Gracias” no es menos educado, solo nos muestra abiertos, afables y corteses, cualidades de gran valor en las relaciones humanas y pilares básicos para la atracción.

 

 

Nos seguimos leyendo…

 

Un fuerte abrazo,

 

Natxo Requena

 

 

 

 

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