¿A QUÉ TE AFERRAS?

Se tu mismo

Es curioso lo que nos aferramos a las cosas… Quizá, todos necesitemos un momento en nuestra vida, donde suceda algo que nos proporcione una visión más amplia, para poder tomar conciencia.

A veces no somos muy conscientes de la falta de libertad que experimentamos cada vez que nos aferramos a algo, por ejemplo a lo que todo el mundo entiende por “lo normal”a nuestras ideas preconcebidas. Si las observamos detenidamente, nos podemos dar cuenta del poder que tienen sobre nosotros cuando están muy arraigadas, ya que nuestros comportamientos y decisiones, responderán en función de las creencias sobre las que estén sustentadas. Según nuestro grado de obstinación, nos impedirán la posibilidad de ampliar experiencias, restringiéndonos solamente a lo que somos capaces de concebir.

Si estáis de acuerdo conmigo, en que nuestros conocimientos son limitados, pensad que al acotar nuestros pensamientos a lo que somos capaces de controlar, estamos bloqueando nuestro potencial, estamos reduciendo la posibilidad de que entre nueva información en nuestras vidas. En cambio, si aceptamos que nuestro conocimiento es incompleto y nos permitimos pasear en la incertidumbre, se abre ante nosotros un universo de posibilidades infinitas.

A lo largo de este tiempo he venido observando que hay una palabra que siempre da paso a una acción: ¡SOLTAR! Esa es la llave maestra donde nuestras puertas interiores de plenitud y poder, se abren  para permitirnos desprendernos de todas nuestras creencias e incredulidades. Al soltar, experimentamos mayor claridad, se abre un mundo de posibilidades donde existe una perfecta sincronización con todo. Tengo la impresión que el mero hecho de necesitar certezas en nuestras vidas, es ya por sí mismo un gran obstáculo para llegar a experimentar mayores niveles de conciencia.

Después de algún tiempo, he descubierto que lo irónico, es que para poder tener una verdadera curación, hay que abandonar “la necesidad de curarse”, tan solo hay que dejarse llevar, ¡dejar que la vida te viva!, confiar y disfrutar del viaje que es la vida. Para eso tenemos que  ¡soltar!, darnos cuenta que somos mucho más que nuestra propia biología, ¡somos infinitamente más que eso!

¡Qué fácil es hablar de curación!, desde luego lo parece cuando uno ya lo ha experimentado en sí mismo. Pero cuando uno se encuentra en una situación nueva en su vida, pasando por un momento complicado, es tremendamente difícil tan siquiera saber por dónde empezar. Algo que suelo decirles a las personas que acompaño en consulta es: “confía en tu proceso, déjate llevar y permite que la vida te proporcione la experiencia más adecuada para ti”. Creo firmemente en la medicina que voy a deciros a continuación, aun sabiendo que quizás vuestro entrecejo se arrugue, o que podáis mostrar una mueca de incredulidad en vuestras caras. Aún así, el método que yo conozco, es muy sencillo de realizar, es AMARSE A SÍ MISMO, con lo que ello implica.

“Amar”… Seguimos pensando que el acto de amar a los demás requiere un esfuerzo por nuestra parte. Tenemos que  entender, que pensando de esta manera estamos creyendo en la dualidad: “una persona entrega su amor y el otro lo recibe”. Pero si por un momento, dejas de pensar y te abres a la posibilidad de experimentar que somos AMOR, sentirás que no hay necesidad de dar ni recibir, ya no hay una separación, porque tomarás conciencia de que todos somos amor. 

Yo entiendo que la naturaleza está compuesta y creada a partir de amor incondicional, por lo tanto soy amor. Si se puede determinar así, la expresión se manifiesta en cada célula, átomo, molécula, en cada componente por pequeño e insignificante que sea de mi cuerpo. Las uñas, el pelo, la piel, los órganos, la sangre ¡todo está hecho de amor!, por lo tanto, yo no puedo ser otra cosa, porque yo soy esa propia esencia que crea el universo entero. Incluso, lo que en un momento dado podemos percibir como algo negativo, también es una parte de la propia esencia del amor, creado con el fin de equilibrar. Cuando te das cuenta que perteneces a este motor, ya sólo te toca bailar siendo fiel a ti mismo, convirtiendo tu danza en el instrumento de esa energía, compartiéndola con todos aquellos que se acercan a ti en tu día a día.

Por eso, al final no es necesario aferrarnos a las ideas, a la enfermedad, a buscar defensas, a luchar o a perder energía. Debemos invertir nuestro tiempo es en ser fieles a nosotros mismos, a tratarnos con respeto y amabilidad. Trata de mirar con imparcialidad lo que antes veías como imperfecciones o errores. Observa sin juzgar, sintiendo en ellos un espacio para experimentar y aprender desde el amor incondicional.

¡La vida es una historia de amor inmenso! ¡VIVÁMOSLO! Para eso necesitamos desprendernos de antiguas creencias y observarnos como somos en realidad. Entender para qué estamos aquí y cómo podemos superar cualquier miedo o paralización que esté marcando nuestras vidas. Te deseo justo lo necesario mientras descubres tu esencia…

El próximo domingo 26 de julio impartiré un taller en Madrid, si encuentras que es tu momento, será un placer saludarte personalmente. Te dejo información detallada en el enlace aquí evento 

Natxo Requena

Acompañante BioNeuroEmoción – Coaching de Salud

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