Coaching con fundamento

Coaching con C

Algunas modas son peligrosas, pero qué bien queda en algunas campañas de comunicación, ciertas palabras.
No trato de sentar cátedra, tampoco es el propósito. Mi intención es compartir, ni siquiera convencer. Es más una reflexión escrita, porque quizás al hacerlo hasta yo pueda aclarar mis pensamientos.

En muchas publicidades, en muchos servicios veo la palabra coaching, parece la palabra mágica, la solución y el método definitivo.

He visto clientes, equipos de trabajo puestos de uñas cuando escuchan esta palabra y eso me ha inquietado. Ante dicha reacción necesitaba conocer qué saben, qué han experimentado y qué expectativas tenían, antes de recibir el proceso de “coaching

Al recibir la información te das cuenta de que lo más cercano a un proceso de coaching, ha sido el nombre, lejos de un método o de un acompañamiento. Son otros los servicios que han recibido, enmascarados en un nombre que está de moda y que vende.

Yo no entro a valorar si la formación impartida, los servicios ofrecidos eran adecuados. No soy la persona para poder valorarlo, primero porque no estaba presente en los procesos que practicaron.
Me quedo con la reacción de los participantes en el proceso, del cliente. Como profesional del Coaching, me resulta triste escuchar a un cliente, hablando mal de tu profesión. Pensando en la labor de apertura que supone para captar clientes, obtener su confianza para realizar un proceso, cobrar por ello y que, los resultados inicialmente declarados, no se consideren cumplidos en la valoración final del cliente. El incumplimiento de las expectativas le hace daño al que está prestando el servicio y, también se lo hace al colectivo comprometido con un COACHING en mayúsculas.

Si al proceso lo hubieran llamado por su verdadero nombre, véase ejemplos:Taller de motivación, gestión del tiempo, liderazgo en los equipos de trabajo… Quizás el cliente hubiera obtenido los servicios contratados. Pero nunca hubiera sido un proceso de Coaching de Equipos, a tenor de lo que explican que han recibido.

El Coaching de Equipos es un proceso que tiene unos parámetros establecidos, una metodología y un desarrollo medido. Con unos resultados evaluados en el que los verdaderos protagonistas son el equipo. En ningún momento se coachea a las personas, se trabaja únicamente en el sistema, en el equipo como un único ser. Aquí normalmente es donde aquellas personas que utilizan la c minúscula del coaching, se atreven con situaciones cuyo resultado, en el mejor de los casos, esto no fue un proceso de Coaching de Equipos. Me vendieron un taller, una formación al uso, pero no un verdadero proceso. O en el otro extremo, clientes que saben qué es un proceso y lo que han recibido no cubre las expectativas que habían acordado inicialmente con el proveedor.
El mayor placer con un cliente, yo lo obtengo cuando el servicio que hes prestado ha cubierto cada una de las expectativas acordadas inicialmente.
Los objetivos están claramente alineados, con el compromiso del equipo, ni más ni menos.
Hasta para poder lograr eso, hay que dar unos pasos previos. Y por supuesto llamar al servicio por su nombre, no por el que vende más y está de moda.
Es mi humilde opinión y por supuesto no estoy en posesión de la verdad. Estoy en posesión de llamar a cada cosa por su nombre, sin atender a modas.

Estoy abierto para recibir y compartir.
Natxo Requena

“Una experiencia bien realizada es siempre positiva”
Gastón Bachelard

Coaching con c mayúscula

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