La vida es una carretera … de doble sentido.

Camino de sueños

“La lámpara de tu cuerpo es tu ojo; si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; pero, si está enfermo, tu cuerpo estará a oscuras.”  (Lc 11,34)

El más elevado acto de amor no viene de ayudar al otro, no proviene de un acto de servicio, es más bien un espacio que se abre de escucha, de contemplación y de visión. Cuando ayudamos a las personas, lo que haces es servir, aliviar y hacerte cargo de su dolor… Pero cuando las puedes observar desde ese punto de posibilidad, en ese preciso instante observas su belleza, su bondad… en esa realidad lo que haces es transformar y crear.

Imagina poder observar a la personas con las que compartes, en estas fechas tan familiares. Dejando a un lado la posibilidad de ver al otro a través de la historia, del pasado de aquella conversación enquistada en el dolor, de aquella situación incomoda no resuelta. Dejando a un lado el conocimiento o la experiencia, buena o mala, que tengas de ellas. Imagina por unos segundos, permitiéndote desprenderte del pasado… de ver por vez primera a esa persona, descubriendo su esencia y su momento… ¡Guauuuuuu!
Ahí en ese preciso momento uno se puede dar cuenta que no es capaz de amar lo que no estás descubriendo por primera vez en cada momento.

Sólo necesitas una pequeña licencia; deja de juzgar y no serás juzgado.

La Fontana abrirá en el 2016 en febrero de nuevo sus puertas el 5, 6 y 7 para celebrar su Retiro de invierno. Ven a descubrir a darte la posibilidad de ver por primera vez a las personas que acompañas y te acompañan cada día de tu vida. 

Últimamente en mis conferencias suelo decir, que la carretera de la vida puede tener dos direcciones, siempre tenemos la posibilidad al igual que pensamos que las cosas son difíciles… elegir el sentido contrario de la carretera “Tomar consciencia es una actividad fácil y en muchos momentos hasta divertida!

Las plazas se suelen ocupar por completo en los primeros días, si sientes que  ha llegado el momento de hacer fácil lo difícil, si sientes que hay otra posibilidad de respetarte, de amarte. Quizás sea tu momento de venir a compartir y permitirte descubrirte como si fuera la primera vez que lo hicieras.

Te esperamos como siempre con los brazos abiertos y sabiendo que será un momento único por lo tanto todo por descubrir juntos. Tenemos la tendencia de ponerle etiquetas a los talleres, a las conferencias a los retiros… realmente son espacios donde se establece una posibilidad, carece de objetivo, carece de resultado. Cobra sentido vivirlo cada minuto, ese es el regalo.

Si lo deseas puedes consultar el calendario de eventos, si quieres más información sobre el retiro u otras actividades en las que participaré en los próximos días.

Feliz camino de descubrimiento, feliz Solsticio de invierno

Natxo Requena García

BioNeuroEmoción & Coaching
ww.natxorequena.com

AMAR SIN ETIQUETAS

 

natxoRequena Amor

Hoy me apetece compartir contigo, que me acompañas en este momento de tu vida, para agradecerte el gesto. Gracias por darme la oportunidad de que estas palabras escritas, resuenen dentro de mí y me sirvan para escucharme.

Cuando vosotros llegáis a mi vida para realizar un retiro en convivencia, un taller, una conferencia o simplemente me enviáis un mensaje, me estáis proporcionando la ocasión de contemplar vuestro Ser. Me estáis mostrando vuestra posibilidad, sin taras ni defectos.

Hoy me hago más consciente, al tomarme estos minutos para pensar, que el acto de amor no proviene de dar, ayudar, consolar, en definitiva, de aligerar la carga o el dolor de las personas que acompaño. El acto de amor proviene únicamente de la observación, de la posibilidad de aceptar a cada una de ellas, y verlas como si fuera la primera vez que las conozco.

No es posible amar aquello que ya he enjuiciado o etiquetado de algún modo. Sin embargo, generalmente nos resulta demasiado fácil hacerlo, aplicar un estereotipo. En este proceso, es el ego o la sociedad, el que ejerce un control casi absoluto sobre nosotros, enraizándose en nuestro SER.

Pero pensamos que el acto de soltar “éstas amarras”, nos lleva casi a un acto de muerte simbólica. La mejor manera para explicar esto, sería hablar de una adición, como por ejemplo, el alcoholismo.

Piensa por un momento en un joven de corta edad en pleno descubrimiento de su vida. En ese proceso empieza a ingerir pequeñas cantidades de alcohol los fines de semana, como un acontecimiento social. Poco a poco esto se convierte en una necesidad, y el cuerpo le demanda mayor cantidad de ingesta y en menor plazo. Finalmente la falta de esa bebida le resulta tan insoportable que prefiere morir.

Cuando nacemos lo tenemos todo, sentimos la vida y no la cuestionamos, simplemente abrazamos la posibilidad de descubrir y experimentar. Pero ¡de repente!, nos vamos inyectando inconscientemente, del reconocimiento, de la aprobación, del prestigio, del poder… en definitiva “drogándonos”.

Hoy sin ir más lejos, me he dado cuenta de “mi propia droga”. Suelo utilizar mucho el término “COMPARTIR”, y hoy la vida me ha demostrado qué hay detrás de esa palabra. Una persona me ha enviado el siguiente mensaje:

“Me apetece compartir contigo esta frase de Mujica. La he escuchado hoy y me ha recordado a ti: LA GENEROSIDAD ES EL MEJOR NEGOCIO” ( José Alberto Mujica Cordano, conocido como Pepe Mujica, es un político uruguayo. Fue el 40º Presidente de Uruguay entre 2010 y 2015).

Al leer el mensaje, me han venido a la memoria, todas esas veces que me he sentido tan lleno por recibir elogios y reconocimientos. Hasta hoy, no era consciente de la energía que necesitaba diariamente, para poder mantener viva esa posibilidad y así tener mi “chute”.

Siempre me he volcado en las personas para que no cambien su opinión sobre mí, para poder seguir recibiendo “mi dosis”. ¡Guau! En este momento, me estoy haciendo consciente de la lucha interna que he mantenido toda la vida, para alimentar mi ego. Para no fallar a las personas y para convertirme en el personaje, que yo he creído que era el adecuado para dar sentido a cada relación.

Al observarme, me he dado cuenta de la desgarradora realidad que mantenemos. Nos conducimos por un camino de miedo, de control para no fallar, para no ver la posibilidad en el otro, de las críticas o de mis fallos. ¡Es absurdo! He entregado mi vida, a hacerme dependiente “de mi propia dosis” de necesidad de agradar, de ser bueno, de ser generoso.

Cuando nos sentimos criticados o no valorados, acudimos al consuelo, a la búsqueda incesante de aprobación. Vivir sin las personas acarrea el dolor agudo de la soledad, así que necesitamos su reconocimiento, solo para no sentir el dolor de vernos rechazados, solos y abandonados. Pero este baile, es cansado, agotador y crea un estado de tensión sin fin.

Cuando esto ocurre en nuestras vidas, ya no estamos compartiendo nuestra posibilidad de mostrar o sentir amor, simplemente nos hemos abandonado a conseguir “nuestro chute de droga”, para conseguir ese estado óptimo. Quizá, la forma de volver amar sin reservas, sea reconociendo la adición. Entrando en un proceso en el que pedimos al “drogadicto” que deje su dosis, su fuente de placer, aquello que representa su felicidad, para volver a ver a las personas no como fuente de reconocimiento, sino como seres en su estado puro. Es como pedirle al alcohólico, que sustituya el chato de vino, por un paseo por el campo y una puesta de sol.

Y ahora me pregunto… ¿podremos hacernos cargo de nosotros mismos emocionalmente?, ¿seremos capaces de no necesitar la aprobación de terceros?, ¿sabremos vivir sin ser una persona especial para nadie? ¿estaremos dispuestos a no considerar a nadie de nuestra propiedad?

Aún no tengo todas las respuestas, porque estoy en mi camino de aprendizaje. Pero sé, que cuando estoy centrado en lo que hago, amo profundamente sin esperar nada, simplemente me abandono al proceso y lo experimento. Cuando estoy en los talleres, en los retiros, en las conferencias o en una sesión, estas actividades me permiten abrazar mi posibilidad de desprenderme del resultado y de centrarme únicamente en aquello que estoy compartiendo.

Desde luego, para mi la vida es una posibilidad absoluta para descubrirnos. Y permitírmelo, es lo más cercano que yo he encontrado para poder mirarme a un espejo y abrazar aquello que observo.

¡Feliz día!

Natxo Requena

Coaching de Salud & BioNeuroEmoción

Información sobre mis próximos eventos aquí

 

Mi Sueño…

Sueño - SonRetos

 

Sueño que el sistema médico ha cambiado su estrechez mental, y se ha abierto su corazón, ha tomado conciencia que cada semejante que llega enfermo es un hermano que necesita ser abrazado, comprendido y protegido.

Sueño que los hospitales, sanatorios, clínicas o cualquier centro dedicado a la atención sanitaria son reemplazados por hermosas casas con jardín y patio, por donde corren las mascotas, donde los amigos se pasean. Donde reside la paz y la alegría.

Sueño que las viejas creencias sobre la enfermedad son reemplazadas por una visión más cuántica de la vida, desde el equilibrio del ser. El viento los árboles, los animales, los pensamientos, las emociones, las historias, la esperanza todos ellos interactuando, sin miedo, en un espacio de libertad sin juicio, sin pánico, sin opresión.

 Sueño que los médicos no se sienten superiores a los enfermos, siento que los ven como a un igual, sabiendo que lo que ven enfrente es igual a lo que muestra su propio ser. Una oportunidad para aprender, para conocerse, para ser libres. Para darse cuenta que lo que le pasa a sus hermanos será la realidad de lo que a ellos les pasará.

Sueño que los adelantos tecnológicos, los avances y los descubrimientos, así como la ciencia, son herramientas que se utilizan con respeto. No se generan falsas idolatrías ni admiraciones vanas, donde se pierde el foco de saber que nada es más que nada.

Dando la posibilidad sin restricciones de una vez por todas de conceder al ser humano de la maravillosa  naturaleza que está compuesto. Partiendo de la visión de verle como lo que es, ¡una creación perfecta!

Sueño que las causas de la enfermedad son comprendidas por cada persona, sabiendo el reto que le supone y la oportunidad de poder volver a su propio equilibrio. A partir de cuestionarse sus creencias sobre sus miedos, sus inseguridades, su falta de identidad, las injusticias etc.

Sueño que se abandona una medicina tóxica, cruel y que mutila fruto de una ideología triunfalista y con carencia de libertad para el otro, incluida nuestra salud.

Sueño que todos tenemos un deber para nosotros mismos, por encima de todo:  hacernos responsables de nosotros al 100%. Ocupando nuestra energía en esa tarea tan profunda que conecta con la principal misión de un ser humano, ser autentico consigo mismo.

Sueño como acompaño a mis herman@s con coherencia bajo estos principios para hacer de mi vida una posibilidad de compartir.

 Sueño para crear mi realidad a partir de saber que es fruto de mi posibilidad, sabiendo que todo nece a partir de un sueño.

Bienvenid@s a mi vida.

Natxo Requena

Nota: Me he inspirado a partir de leer al Dr. Fernando Callejón en su libro “La lupa de la nueva medicina”