“Skype” Sesiones online de BioNeuroEmoción

Consulta de BioNeuroEmoción por SKYPE

¿Qué es la BioNeuroEmoción?

La BioNeuroEmoción (BNE) propone una forma de vivir mediante la comprensión de que nuestras circunstancias, nuestros problemas, nuestras relaciones, nuestros síntomas y enfermedades, tienen una parte emocional programada en diferentes niveles de la psique (conciencia, inconsciencia personal e inconsciente colectivo).

  • La Conciencia tiene un papel secundario respecto a los otros dos inconscientes. Sirve fundamentalmente para adaptarnos a las circunstancias. Se trata de la personalidad, el YO (EGO).
  • El Inconsciente Personal abarca aquellos aspectos de la mente que han sido reprimidos, nuestros recuerdos aparentemente olvidados. Podríamos llamarlo nuestra SOMBRA.
  • El Inconsciente Colectivo es quizá el más importante en nuestras vidas. Se encuentra en el nivel más profundo de la mente y forma parte de todos nosotros desde nuestro nacimiento. Consta de las experiencias, mensajes y arquetipos vividos de generación en generación. Lo denominaremos TRANSGENERACIONAL.

LA BNE es un método de consulta, no cura, mejora la calidad de Tu Vida. Te acompaña a encontrar las creencias ocultas detrás de cada conflicto emocional para poder resolverlas. Estudia el sentido biológico de cada situación: ¿para qué mi inconsciente se expresa de esta manera? ¿para qué vivo esta situación? ¿qué me ha traído hasta aquí? El objetivo es la “toma de conciencia”, para poder pasar a la acción y desactivar estos programas inconscientes. Nos enseña a vivir en coherencia emocional.

Es muy importante resaltar, que la BNE no sustituye a la atención médica ni a su prescripción. El objetivo en el acompañamiento no es suplantar el conocimiento médico, sino complementarlo.

¿Cómo Puedo Aplicar la BioNeuroEmoción a Mi Vida?

  • LA BNE se puede aplicar a relaciones, conflictos personales, lesiones, enfermedades, alergias, fobias, adicciones, desadaptación escolar, social, cultural, problemas económicos, laborales…etc.
  • La BNE nos permite hacernos responsables de lo que nos ocurre. Nada de lo que sucede en nuestra vida es casual, ni ajeno a nosotros mismos.
  • La BNE nos proporciona información que nos permite descubrir los mensajes ocultos de nuestro inconsciente y nos enseña a gestionar nuestras emociones reprimidas.

Creemos que somos libres, creemos que vivimos la vida que elegimos… Pero si miramos nuestro árbol familiar vemos como se repiten patrones, conductas, enfermedades, historias y conflictos. Toda esa información está en el inconsciente familiar.

En nuestro árbol se encuentran las respuestas a muchos de nuestros conflictos, insatisfacciones y limitaciones.

Conocer tu árbol genealógico es un viaje al propio autoconocimiento.

Como dice Alejandro Jodorowsky: “Tener un árbol genealógico y no estudiarlo, es como tener un mapa del tesoro y no ir a por él.”

 

CÓMO PIDO LA CITA:

Las sesiones se hacen por Skype, si no tienes este programa puedes descargarlo pinchando en la siguiente imagen.


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El pago se puede realizar por Paypal a la dirección info@natxorequena.com, o a través de transferencia a la cuenta a nombre de Ignacio Requena García IBAN ES97 2095 0520 10 9100918111 si vives en España. El precio de la consulta online es de 70€. Es imprescindible enviar comprobante de la transferencia antes de realizar consulta

 Rellena este formulario, poniendo en el campo “mensaje” los horarios que mejor se adapten a ti, tu id de skype y el motivo principal de la sesión. Yo te contestaré lo antes posible y fijaremos el día y la hora de la sesión. Es imprescindible rellenar el formulario para la consulta que encontrarás a continuación.

4º Cómo preparar previamente la consulta de BioNeuroEmoción leer aquí 

Cualquier duda puedes escribir a info@natxorequena.com o llamar al +34 647 129 949

La consulta será con Natxo Requena miembro de la Asociación Española de BioNeuroEmoción, formación realizada presencial en el Instituto de BioNeuroEmoción en Sant Cugat M1 – M2- M3- M6.  Coach ACC por la Escuela Europea de Coaching,  Certificado por la ICF y especializado en Coaching de Salud y Coaching de Educación.

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Bendito Cáncer

El día 17 de junio era un momento importante del viaje, que desde hace un año y ocho meses llevo descubriendo día a día sobre mi. Ahora tengo una visión de la vida con ausencia de miedo, ya sea en la enfermedad, el envejecimiento, la falta de recursos económicos o la muerte. El motivo por el que yo creo que he llegado a esta ausencia es la falta de miedo a la muerte, desnudarla y aceptarla como una experiencia más me ha supuesto este estado de mi ser.

He descubierto que todo lo que me rodea, ha cambiado, esta siendo un desafío maravilloso adentrarme de nuevo en la vida cotidiana, porque ahora este mundo ya no me parece tan real. En muchas ocasiones me topo con situaciones donde las personas se toman muy en serio cada escenario, en el que transitan. Depositan una responsabilidad tan alta, tan sumamente sería, que parece que el único camino es resignarse a las consecuencias.

No entiendo ahora la vida sin libertad para mí y para mis semejantes, lo descubro en los exámenes que la vida nos pone, por ejemplo en las relaciones de pareja. Antes mi visión era apretar con fuerza la relación, para sentirme seguro, correspondido y deseado. Cuando lo obtenía ya había cumplido la necesidad básica y pronto buscaba ocupaciones externas en otros temas, para seguir cubriendo lo que yo creía que eran mis necesidades. Una vez tenía segura mi relación, no necesitaba mayores atenciones por mi parte, me despreocupaba y no ponía atención al momento, ya no era importante, había que conseguir nuevas metas.
En este momento de mi vida, después de experimentar un ejercicio tan profundo, gracias al cáncer “bendito cáncer”, me he dado cuenta que nada te pertenece. Bueno, una cosa si está en mi mano, poder compartir, mi 100%, mi autenticidad como ser humano y otorgar a las personas que me rodean la total libertad, para encontrar su camino. Se crea un espacio que permite que por ellas mismas decidan sus pasos pueden ser en paralelo a los míos o simplemente se dirigen en dirección opuesta. Todo está bien, porque hay una ausencia de miedo, sólo prevalece el deseo de compartir amor, en modo presente, aquí y ahora. Le deseo a mi pareja que pueda compartir su vida desde ese mismo escenario, desde esa misma intención. Y para eso nos otorgamos la posibilidad de ser auténticos y libres para decidir que tipo de relación queremos ¿con miedo o con amor?.

Ahora también se que no aceptaría cualquier tipo de relación o tampoco cualquier dinero por un trabajo. Ahora soy consciente después de este viaje, que mientras la vida que viva en este plano, mi compartir será poder sentirme al 100% en cada acto, en cada caricia, en cada intercambio de palabras, en cada gesto. Porque ahora todos son valiosos para mi.

En este 17 de junio los resultados del TAC, dictaminan medicamente que hay una ausencia total de la enfermedad, que el Linfoma de manto no se encuentra en mi organismo. No he tenido que llevar a mi cuerpo a un auto transplante, no importa si tenía o no razón, al decidir no hacérmelo hace unos meses, contraviniendo las recomendaciones de mi médico. Lo importante es aprender a confiar en mi instinto, a darme la oportunidad de decidir y ser parte activa de mi proceso médico.
Aparentemente un linfoma de manto según la medicina tradicional es una enfermedad sin cura, el trasplante en cualquiera de sus posibilidades es la alternativa. Mi opinión es que en toda enfermedad no curable siempre encontraremos la excepción de casos que no cumplen la regla. Por lo tanto demos la veracidad justa a cada síntoma, pero no permitas que el miedo se instaure, como huésped principal en tu vida.

Si, si se puede, claro que se puede cambiar un diagnóstico, para ello hay que bajar a tu cuarto oscuro, ese lugar al que pensamos que es nuestra vida, y que sólo entendemos aquello que ilumina nuestra linterna ( artefacto de supervivencia que nos dan al nacer). El espacio que alumbra el haz de luz es lo que pensamos que es nuestra realidad… Pero cuando tienes una experiencia de este tipo, hay que bajar a ese cuarto para dotarlo de toda la iluminación necesaria y poder contemplar, que aquello que pensábamos que era nuestra realidad, ahora es un habitáculo grande, espacioso. Es entender que nuestra vida es mucho más de lo que vemos. Que pertenecemos a un todo y que ese todo también somos nosotros.

Uno de los riesgos intrínsecos de hablar de mi enfermedad, es que lo que yo diga llegue a las personas que me escuchan en conferencias o me lean, de forma que suene como si aquellos que no se recuperan de un cáncer o que todavía tienen esa u otras enfermedades, son “menos” que aquellos que si se han curado. Me gustaría dejar muy claro que esto no es cierto.

También puede resultar muy simplista lo que digo, sobre todo si alguien que conocéis o vosotros mismos si estáis sufriendo en estos momentos. Aquí es donde yo entiendo que el lenguaje nunca es inocente, porque las palabras conectan con la persona en su estado emocional. Las personas que se encuentran atravesando una enfermedad llamada grave, tiene que saber que ocurra lo que ocurra, siempre serán un ser lleno de magnificencia.

Las razones de la enfermedad, son el viaje que la vida nos propone para crecer como ser humano. Cada persona tiene su proceso y su momento para tomar este maravilloso destino.

Mi cáncer era mi razón de ser, yo lo tengo muy claro, por eso y no por otra cosa yo lo llamo “Bendito Cáncer”

Permitid que la vida os viva y dotad de libertad vuestra vida, es una decisión que empieza por uno mismo.

Feliz viaje y nos seguimos encontrando en el camino.

Natxo Requena

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EL CÁNCER, ¿ES UNA TRAGEDIA O UNA OPORTUNIDAD?

 

Creando Retos

 

Introducción:

El lunes 10 de junio intervine como ponente en la Escuela Europea de Coaching, concretamente en las actividades que propone Alumni dentro del grupo de investigación de Coaching y Salud. Al cual pertenezco y con el que colaboro. Los asistentes en su mayoría eran Coaches profesionales y personas sensibilizadas con la temática. Para esta ocasión preparé el tema que a continuación comparto contigo.

 

Ponencia:

La vida, suele ponernos en situaciones difíciles en las que no hemos podido decidir nada. En menos de un suspiro, todo puede cambiar. En mi caso por casualidad, tras un accidente de moto, me descubrieron una enfermedad de esas que podemos bautizar como “compleja de superar”. Cuando me lo comunicaron, podría haberme lamentado y entrar en un bucle de queja (que si el accidente, que si la enfermedad…), pero NO, en mi caso, lo primero que hice fue dar gracias al accidente, ya que si no lo hubiera tenido y no me hubieran hecho un escáner, no hubieran sido posible detectar que tengo un Linfoma de Manto y ponerle remedio.

 

Desde el accidente hasta que me confirmaron que tenía un Linfoma, pasaron 30 días y 30 noches. Me habían adelantado que tenía algo grave, posiblemente cáncer, pero aún no tenía el gusto de que nos hubieran presentado formalmente. Vamos, que no conocía el nombre y los apellidos del susodicho. ¿Me importaba?, ¿tenía ansiedad? ¿preocupación?, PARA NADA. Lo que de verdad me importaba en ese momento era aprender a andar de nuevo, ya que tenía fracturado el fémur por tres partes.

 

Recuerdo especialmente el día 13 de noviembre, ya que fué cuando me presentaron formalmente a mi huésped. Las vueltas que dió Belén, mi hematóloga para decirme al final:- “Natxo tienes un Linfoma de Manto“-, que en cristiano quiere decir, “tienes Cáncer”. Pensé: –“¡CÁNCER!, ¿yo que no me pongo nunca malo?, ¡qué siempre estoy cómo un roble!”-. Que te cuenten que tienes una enfermedad, a bote pronto ¡impresiona!. Pero yo me dije: -“Natxo ¡lo tuyo son los retos!, este es cañero,¡pero tú puedes con eso y con la recuperación de la pierna!”- . ¡Claro! también había que contar con la opinión de la experta, así que le miré a los ojos y le pregunté: -“¿Tengo posibilidades?”-. Al confirmarme que sí las había, quería dejarle muy clara cuál era mi postura en ese momento y le dije: – “Belén, si tú pones el 100% ¡de esta salimos!, por mi parte no tengas dudas”– . Imaginaros la cara del médico… me estaba diciendo que ¡tenía cáncer! y yo le suelto eso…, hubo un momento de risas, que a mi por cierto, me vinieron muy bien para aflojar la tensión.

 

Mis conversaciones interiores y mi discurso era: – “¡De esta experiencia saldré mucho más fortalecido!”– no sé las veces que me repetí esa frase. Lo tenía todo a mi favor, yo lo sentía así: personas que me quieren, apoyo incondicional, un reto en toda regla, fortaleza mental (buenos ingredientes para prepárame mi medicina). El cáncer había llegado en el mejor momento de mi vida,  cuando más sereno, fuerte y decidido me encontraba. Por lo tanto, sólo quedaba superar el reto, y me hice un propósito en firme: –“¡Servirá para poder compartirlo con otras personas, porque es una experiencia vital en toda regla!”-.

 

Por ese motivo llamé a Kiko y me ofrecí como coachee para compartir mi caso con el grupo de trabajo de Biologia del Cambio del Observador (BCO). Entendía que era una gran oportunidad poder sentir en primera persona el Coaching, con un coach formado en BCO. Me asignaron a nuestra compañera Susana Punzón y juntos hemos avanzado a lo largo de  8 sesiones. Desde la primera hasta la última, todas han sido muy valiosas para mi crecimiento personal, para tener un espacio de reflexión, para conocerme aún más, y sobre todo, para canalizar mis emociones. El compromiso y la responsabilidad en las sesiones, enseguida marcaron un camino claro, que hemos peregrinando juntos, con aprendizajes vitales, independientes a mi estado de salud.

 

Al leer en el diccionario de Martel sobre mi enfermedad, comprendí qué pasos tenía que dar. Hasta entonces, intuía lo que necesitaba modificar, pero recibir ese regalo, era dar luz al hacer. En mi enfermedad, siempre he partido desde la oportunidad, nunca me he cuestionado: -“¿por qué a mi?”– siempre he pensado: –“¿para qué me he puesto enfermo?”-. Esa reflexión me ha dado la posibilidad de abrir puertas y de llegar a un grado de conocimiento sobre mi mismo, que hasta ahora no tenía.

 

“Si Cambias Tu Vida, Cambias Tu Energía”. Ahora que lo he experimentado y lo he vivido en primera persona, estoy en disposición de poder compartirlo con todo aquel que se encuentre en una situación similar. Nuestra vida cotidiana, pensamientos, sentimientos,… etc. nos mantienen en un mismo estado del ser, son el artífice  de repetir una y otra vez nuestras conductas, y por lo tanto, que veamos el mismo paisaje con los mismos resultados (dicho de otra manera, siempre obtengo más de lo mismo). Si queremos cambiar nuestro paisaje, tenemos que pensar, sentir y actuar de forma diferente,  no me estoy refiriendo a cambiar de personalidad, me refiero a gestionar de manera distinta, lo que hago con lo que recibo.

 

Os lanzo un Reto: ¡Decidid ser quien queráis ser! , despojaros de aquello que no os sirva (comportamientos, creencias y acciones que no os conduzcan al destino que deseáis). Parece una tarea compleja, ya que a nuestra mente regresan una y otra vez los mismos pensamientos, las mismas dudas y por lo tanto, los mismos resultados que hacen que a veces nos sintamos frustrados. Pero la solución pasa por una transformación en tu mente y en tus emociones. Para lograrlo necesitáis  dibujar en un lienzo con una nueva gama de colores, yo ilustré el mío al preguntarme PARA QUÉ TENÍA CÁNCER.

 

El cáncer, los médicos o la muerte no van ha decidir por mi. Mi vida y el modo en el que yo quiero vivirla, lo decido yo. Esa es mi mayor responsabilidad y mi compromiso, porque quiero disfrutar de cada segundo.

 

Es un proceso vital y transformador,  yo lo he experimentado y por eso quiero ahora compartirlo. ¡Por suerte!, yo partía con ciertos conocimientos sobre el Coaching que me ayudaron a manejar la situación desde un principio, pero aún así, no era suficiente, ya que no eres igual de objetivo contigo mismo, por eso me ha venido muy bien recibir un proceso de Coaching y contar con un COACH con C mayúscula.   Realmente una enfermedad puede ser un gran vehículo, pero sólo si sabes cómo manejarlo. Todos sabemos que un  coche de Fórmula Uno es potente y rápido, pero ¿seríamos capaces de sacarlo del box sin ningún tipo de asesoramiento?

 

Hace un par de años me hubiera preguntado ¿por qué a mi? Ahora solo me pregunto: -“¿para qué me sirve tener cáncer?”- y la respuesta la tengo clara:  ¡Para darme la oportunidad de vivir en primera persona la transformación!. Ahora además de la teoría, tengo la práctica. La experiencia y el conocimiento que me ha aportado, sin duda me hacen ser un excelente compañero de viaje para personas que estén inmersas en una situación similar a la que yo estoy viviendo. En nuestra vida todos podemos decidir con qué colores queremos ver las cosas, la elección es sólo nuestra. Las circunstancias son las que son eso es innegable, pero la gestión de ellas, son lo que nos hacen diferentes y por eso, los Coaches, somos una gran opción para acompañar en procesos de transformación vitales.

 

El cáncer te ofrece la oportunidad para completarte, para solucionar estados emocionales, para hacer una mejor gestión de nuestros recursos y sobre todo para ser mejor persona. Donde el presente cobra el mayor de los protagonismos por eso mi recomendación es  ¡VIVIR EL AHORA!

 

Hasta aquí no he llegado solo, por eso me gustaría agradecer a mi familia, y en especial a Olga mi pareja por su generosidad, y ser un puntal en mi vida. También a mis amigos, compañeros de promoción, a la EEC / BCO por facilitarme el espacio que compartimos. Especialmente a Beatriz Pantín, Silvia Guarnieri, Alfredo Castejón y Kiko Junquera, por su seguimiento y aliento. A mi coaches, ya que el espejo que me han mostrado ha permitido gestionar mi vida bajo mis deseos, muchas gracias Susana Punzón y Daniel Paglia. Al equipo médico que con tanta maestría me acompañan a la cabeza las Doctoras Belén Navarro (Hematóloga) y Esther García Paredero (traumatóloga) y a todo el personal que da sentido cada día al Hospital Puerta de Hierro.

 

Quiero hacer una mención especial a Arene, alguien muy especial para mí, ya hoy preparando esta conferencia, coincide que hace dos años nos despedíamos físicamente. Cada día su energía está conmigo y es parte de mi ser, su magia está con nosotros ahora.

 

¡¡¡¡¡Muchas gracias a todos!!!!!!!

 

Natxo Requena