Descifrado el genoma de uno de los linfomas más raros y agresivos

FOTO: MARCIAL GÓMEZ MARTÍN

FOTO: MARCIAL GÓMEZ MARTÍN

Investigadores españoles presentan el primer análisis genómico global del linfoma de células del manto, abriendo la puerta a nuevos tratamientos.

La prestigiosa revisita norteamericana Proceedings of the National Academy of Sciencies ha presentado este lunes el resultado del primer análisis genómico global del linfoma de células del manto.

La investigación, liderada por científicos españoles, ha analizado el genoma tumoral de más de 30 pacientes de uno de los linfomas más raros y agresivos. El linfoma de células del manto es un cáncer de células sanguíneas de muy difícil tratamiento -la esperanza de vida actual es menor de tres años-. La investigación permite identificar dianas terapéuticas, abriendo el camino a nuevos tratamientos.

El equipo de científicos responsable del estudio ha sido liderado por los doctores Xose Suárez Puente y Carlos López-Otín de la Universidad de Oviedo, y los doctores Sílvia Beà y Elías Campo del IDIBAPS, Hospital Clínic, Universidad de Barcelona.

“Lo que hemos logrado es la primera foto del paisaje de mutaciones que hay en esta enfermedad”, asegura a Público el doctor Suárez Puente.

Mapa de la evolución de la enfermedad

La investigación ha logrado analizar el genoma del tumor al inicio de la enfermedad y al cabo de varios años después del tratamiento en el momento de la recaída de la misma.

“Hemos aislado las células tumorales de este linfoma y hemos secuenciado su genoma. Y por otra parte hemos aislado células sanas del mismo paciente. Posteriormente los hemos comparado para ver qué mutaciones son las que provocaban que una célula sana se convierta en tumoral”, asegura el doctor Suárez Puente.

“Lo que hemos hecho es la primera foto del paisaje de mutaciones que hay en esta enfermedad”

Estos análisis han permitido descubrir diversos genes implicados en la progresión de estos linfomas y en la generación de mecanismos de resistencia a la quimioterapia.

Además, se ha definido un grupo de pacientes con una evolución muy rápida y agresiva de la enfermedad que presentan mutaciones en los genes NOTCH1 y NOTCH2. Estas mutaciones pueden ser dianas terapéuticas porque ya existen fármacos que bloquean su actividad y podrían ser útiles en los casos más complicados de linfoma de células del manto.

“Probablemente, en un futuro inmediato, una de las primeras pruebas que se les hará a los pacientes de esta enfermedad será secuenciar estos genes a ver si los tiene mutados. Además estos genes están mutados en otras leucemias y ya se están desarrollando fármacos específicos contra ellos”, explica.

“La secuenciación genética, el futuro de la investigación contra el cáncer”

El resultado de este estudio es un conocimiento más minucioso de la enfermedad, que permitirá nuevos y esperanzadores tratamientos.

“En un futuro cercano a los diagnosticados de cáncer se les secuenciará el ADN de su tumor”

“Aunque ahora hacemos estas investigaciones sólo con pequeños grupos de pacientes, probablemente veremos que en un futuro muy cercano, de unos pocos años, a todos los diagnosticados de cáncer que entren en el hospital se les hará una secuenciación de los genomas del tumor porque permitirá saber qué mutaciones tiene, decidir qué tratamientos le vas a poder aplicar, y saber cuál va a ser su progresión”. “Es el futuro de la investigación contra el cáncer pero a corto y medio plazo. Ya se está haciendo en EEUU”, añade Suárez Puente.

El presente trabajo se ha llevado a cabo gracias a la financiación de la Association for International Cancer Research (Reino Unido), la Lymphoma Research Foundation (EEUU) y el Instituto de Salud Carlos III (España), e ilustra cómo las nuevas tecnologías de secuenciación de genomas están revolucionando el estudio y el conocimiento de distintos tipos de cáncer.

Fuente: http://www.publico.es

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EL CÁNCER, ¿ES UNA TRAGEDIA O UNA OPORTUNIDAD?

 

Creando Retos

 

Introducción:

El lunes 10 de junio intervine como ponente en la Escuela Europea de Coaching, concretamente en las actividades que propone Alumni dentro del grupo de investigación de Coaching y Salud. Al cual pertenezco y con el que colaboro. Los asistentes en su mayoría eran Coaches profesionales y personas sensibilizadas con la temática. Para esta ocasión preparé el tema que a continuación comparto contigo.

 

Ponencia:

La vida, suele ponernos en situaciones difíciles en las que no hemos podido decidir nada. En menos de un suspiro, todo puede cambiar. En mi caso por casualidad, tras un accidente de moto, me descubrieron una enfermedad de esas que podemos bautizar como “compleja de superar”. Cuando me lo comunicaron, podría haberme lamentado y entrar en un bucle de queja (que si el accidente, que si la enfermedad…), pero NO, en mi caso, lo primero que hice fue dar gracias al accidente, ya que si no lo hubiera tenido y no me hubieran hecho un escáner, no hubieran sido posible detectar que tengo un Linfoma de Manto y ponerle remedio.

 

Desde el accidente hasta que me confirmaron que tenía un Linfoma, pasaron 30 días y 30 noches. Me habían adelantado que tenía algo grave, posiblemente cáncer, pero aún no tenía el gusto de que nos hubieran presentado formalmente. Vamos, que no conocía el nombre y los apellidos del susodicho. ¿Me importaba?, ¿tenía ansiedad? ¿preocupación?, PARA NADA. Lo que de verdad me importaba en ese momento era aprender a andar de nuevo, ya que tenía fracturado el fémur por tres partes.

 

Recuerdo especialmente el día 13 de noviembre, ya que fué cuando me presentaron formalmente a mi huésped. Las vueltas que dió Belén, mi hematóloga para decirme al final:- “Natxo tienes un Linfoma de Manto“-, que en cristiano quiere decir, “tienes Cáncer”. Pensé: –“¡CÁNCER!, ¿yo que no me pongo nunca malo?, ¡qué siempre estoy cómo un roble!”-. Que te cuenten que tienes una enfermedad, a bote pronto ¡impresiona!. Pero yo me dije: -“Natxo ¡lo tuyo son los retos!, este es cañero,¡pero tú puedes con eso y con la recuperación de la pierna!”- . ¡Claro! también había que contar con la opinión de la experta, así que le miré a los ojos y le pregunté: -“¿Tengo posibilidades?”-. Al confirmarme que sí las había, quería dejarle muy clara cuál era mi postura en ese momento y le dije: – “Belén, si tú pones el 100% ¡de esta salimos!, por mi parte no tengas dudas”– . Imaginaros la cara del médico… me estaba diciendo que ¡tenía cáncer! y yo le suelto eso…, hubo un momento de risas, que a mi por cierto, me vinieron muy bien para aflojar la tensión.

 

Mis conversaciones interiores y mi discurso era: – “¡De esta experiencia saldré mucho más fortalecido!”– no sé las veces que me repetí esa frase. Lo tenía todo a mi favor, yo lo sentía así: personas que me quieren, apoyo incondicional, un reto en toda regla, fortaleza mental (buenos ingredientes para prepárame mi medicina). El cáncer había llegado en el mejor momento de mi vida,  cuando más sereno, fuerte y decidido me encontraba. Por lo tanto, sólo quedaba superar el reto, y me hice un propósito en firme: –“¡Servirá para poder compartirlo con otras personas, porque es una experiencia vital en toda regla!”-.

 

Por ese motivo llamé a Kiko y me ofrecí como coachee para compartir mi caso con el grupo de trabajo de Biologia del Cambio del Observador (BCO). Entendía que era una gran oportunidad poder sentir en primera persona el Coaching, con un coach formado en BCO. Me asignaron a nuestra compañera Susana Punzón y juntos hemos avanzado a lo largo de  8 sesiones. Desde la primera hasta la última, todas han sido muy valiosas para mi crecimiento personal, para tener un espacio de reflexión, para conocerme aún más, y sobre todo, para canalizar mis emociones. El compromiso y la responsabilidad en las sesiones, enseguida marcaron un camino claro, que hemos peregrinando juntos, con aprendizajes vitales, independientes a mi estado de salud.

 

Al leer en el diccionario de Martel sobre mi enfermedad, comprendí qué pasos tenía que dar. Hasta entonces, intuía lo que necesitaba modificar, pero recibir ese regalo, era dar luz al hacer. En mi enfermedad, siempre he partido desde la oportunidad, nunca me he cuestionado: -“¿por qué a mi?”– siempre he pensado: –“¿para qué me he puesto enfermo?”-. Esa reflexión me ha dado la posibilidad de abrir puertas y de llegar a un grado de conocimiento sobre mi mismo, que hasta ahora no tenía.

 

“Si Cambias Tu Vida, Cambias Tu Energía”. Ahora que lo he experimentado y lo he vivido en primera persona, estoy en disposición de poder compartirlo con todo aquel que se encuentre en una situación similar. Nuestra vida cotidiana, pensamientos, sentimientos,… etc. nos mantienen en un mismo estado del ser, son el artífice  de repetir una y otra vez nuestras conductas, y por lo tanto, que veamos el mismo paisaje con los mismos resultados (dicho de otra manera, siempre obtengo más de lo mismo). Si queremos cambiar nuestro paisaje, tenemos que pensar, sentir y actuar de forma diferente,  no me estoy refiriendo a cambiar de personalidad, me refiero a gestionar de manera distinta, lo que hago con lo que recibo.

 

Os lanzo un Reto: ¡Decidid ser quien queráis ser! , despojaros de aquello que no os sirva (comportamientos, creencias y acciones que no os conduzcan al destino que deseáis). Parece una tarea compleja, ya que a nuestra mente regresan una y otra vez los mismos pensamientos, las mismas dudas y por lo tanto, los mismos resultados que hacen que a veces nos sintamos frustrados. Pero la solución pasa por una transformación en tu mente y en tus emociones. Para lograrlo necesitáis  dibujar en un lienzo con una nueva gama de colores, yo ilustré el mío al preguntarme PARA QUÉ TENÍA CÁNCER.

 

El cáncer, los médicos o la muerte no van ha decidir por mi. Mi vida y el modo en el que yo quiero vivirla, lo decido yo. Esa es mi mayor responsabilidad y mi compromiso, porque quiero disfrutar de cada segundo.

 

Es un proceso vital y transformador,  yo lo he experimentado y por eso quiero ahora compartirlo. ¡Por suerte!, yo partía con ciertos conocimientos sobre el Coaching que me ayudaron a manejar la situación desde un principio, pero aún así, no era suficiente, ya que no eres igual de objetivo contigo mismo, por eso me ha venido muy bien recibir un proceso de Coaching y contar con un COACH con C mayúscula.   Realmente una enfermedad puede ser un gran vehículo, pero sólo si sabes cómo manejarlo. Todos sabemos que un  coche de Fórmula Uno es potente y rápido, pero ¿seríamos capaces de sacarlo del box sin ningún tipo de asesoramiento?

 

Hace un par de años me hubiera preguntado ¿por qué a mi? Ahora solo me pregunto: -“¿para qué me sirve tener cáncer?”- y la respuesta la tengo clara:  ¡Para darme la oportunidad de vivir en primera persona la transformación!. Ahora además de la teoría, tengo la práctica. La experiencia y el conocimiento que me ha aportado, sin duda me hacen ser un excelente compañero de viaje para personas que estén inmersas en una situación similar a la que yo estoy viviendo. En nuestra vida todos podemos decidir con qué colores queremos ver las cosas, la elección es sólo nuestra. Las circunstancias son las que son eso es innegable, pero la gestión de ellas, son lo que nos hacen diferentes y por eso, los Coaches, somos una gran opción para acompañar en procesos de transformación vitales.

 

El cáncer te ofrece la oportunidad para completarte, para solucionar estados emocionales, para hacer una mejor gestión de nuestros recursos y sobre todo para ser mejor persona. Donde el presente cobra el mayor de los protagonismos por eso mi recomendación es  ¡VIVIR EL AHORA!

 

Hasta aquí no he llegado solo, por eso me gustaría agradecer a mi familia, y en especial a Olga mi pareja por su generosidad, y ser un puntal en mi vida. También a mis amigos, compañeros de promoción, a la EEC / BCO por facilitarme el espacio que compartimos. Especialmente a Beatriz Pantín, Silvia Guarnieri, Alfredo Castejón y Kiko Junquera, por su seguimiento y aliento. A mi coaches, ya que el espejo que me han mostrado ha permitido gestionar mi vida bajo mis deseos, muchas gracias Susana Punzón y Daniel Paglia. Al equipo médico que con tanta maestría me acompañan a la cabeza las Doctoras Belén Navarro (Hematóloga) y Esther García Paredero (traumatóloga) y a todo el personal que da sentido cada día al Hospital Puerta de Hierro.

 

Quiero hacer una mención especial a Arene, alguien muy especial para mí, ya hoy preparando esta conferencia, coincide que hace dos años nos despedíamos físicamente. Cada día su energía está conmigo y es parte de mi ser, su magia está con nosotros ahora.

 

¡¡¡¡¡Muchas gracias a todos!!!!!!!

 

Natxo Requena