YO LE LLAMABA VIVIR LA VIDA…

Avestruz

No nos enteramos y estamos vivos… Y no nos enteramos porque hasta que no hay un dolor en nuestro cuerpo, no nos acordamos. Lo hacemos realmente cuando nuestro brazo o nuestro estómago nos dice ¡Aquí estoy yo!

Nuestra manera de vivir la vida sin ser conscientes de hacerlo, es la de correr hacía ella ¡A tope!, gastando energía a raudales para alcanzar el éxito, con una inversión de energía sobre natural, con un principio de base, el esfuerzo en el trabajo. Para encontrar ese éxito laboral y la pertenencia a esta sociedad que marca hoy nuestro tiempo. Por supuesto dentro de los estándares  marcados por las tendencias y todo ello aderezado con un cuerpo realmente “Danone”…

La gran paradoja es que mientas mantenemos esta frenética actividad, nos mantenemos en una desconexión completa de nuestra existencia. Pero es el mejor ritmo, para mantener a una sociedad controlada, por el miedo y controlada por la necesidad de curarse.

¿Cómo le plantearías a alguien que aprecias algo fundamental que está pasando por alto? Es posible que le dirías “¡Eh!, para un poco, que te estás perdiendo lo más importante!”

Soy consciente que diré algo que incomoda, son seres afortunados aquellos que la vida para de golpe. Quizás al leer lo que escribo, incomode y genere duda, no importa… Las personas que viven una situación donde la vida les llama al orden, les propone un paréntesis en su ajetreada y frenética actividad, para que se puedan permitir unas cuantas preguntas del estilo a ¿Quién soy y hacía dónde me dirijo?, ¿Para qué me ha tenido que pasar esto justamente a mi?. Pero esto que es un recurso, lo más seguro es que simplemente queramos que aquello que está sucediendo deje de suceder, sería como despertar de un mal sueño. Que nuestra vida y la de nuestro entorno se vea modificada lo menos posible. Porque nuestro objetivo es volver al sistema social, volver a formar parte de él, sentirnos integrados de nuevo en él. En pocas palabras, es lo mismo que el juego que realizamos con un niño cuando nos cubrimos la cara completamente con nuestras manos y ¡Zas! HEMOS DESAPARECIDO… Me recuerda a lo que hace la avestruz. Metemos la cabeza en la tierra para seguir creyendo que existe lo que realmente es una ilusión.

El síntoma es simplemente la posibilidad, se la concede a aquellos que la vida ha llamado a su puerta, presentando una  situación. Son privilegiados, porque cuanto antes dediquen su energía  y se pongan manos a la obra, preguntándose el para qué de la situación y lleguen a conclusiones, antes desaparecerán los síntomas de dolor. Volverán a la sociedad pero no como antes, ahora será con más conciencia.

Los remedios médicos son necesarios y son buenos, pero éstos sirven para aliviar los síntomas. Sin comprender nada, sin participar en nuestro equilibrio y en nuestra toma de conciencia, no hacen sino aliviar la situación. Pero la enfermedad se curará y digo con plena conciencia porque se puede curar cualquier tipo de enfermedad. cuando se haya tomado la esencia del mensaje, de la lección para la cual había llegado a nuestra vida. Nuestra llamada de atención.

El dolor proporciona experiencias. ¡Encontrad la experiencia y el dolor desaparecerá!

Es un gran momento para aprovechar el síntoma como recurso y fuente de información, justo en ese instante La Vida Te Vive ya no hay que esforzarse en vivir la vida.

Os deseo justo lo necesario

Natxo Requena

Calendario de mis próximos eventos aquí

 

 

 

 

 

 

¡¡¡SER!!! ¿TIENES UN PLAN MÁS IMPORTANTE PARA HOY?

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Existe una vitalidad, una fuerza vital, una energía, una manera de moverse que se trasmite a través de los actos. Dado que nunca ha existido otra persona como tú, porque cada uno de nosotros es único, tu manera de expresarte también es única y original. Si la bloqueas, nunca podrá existir y se perderá, puesto que tú eres el único medio a través del cual puede expresarse.

Martha Graham

Cuando miro y observo el camino que he vivido desde ese accidente en moto del 19 de octubre de 2012, sin lugar a dudas, ha sido el viaje más transformador que he tenido la oportunidad de experimentar en mi vida. Ese día mi cuerpo se apagaba, pero descubría el enorme potencial que había en mí, cuando se despejó el miedo que había habitado en mi ser y que se había formado en mis años de vida.

En ese momento descubrí que todo tenía sentido, y sentí una paz y una armonía que nunca antes había experimentado ¡todo era sencillo y fácil! Lo curioso es que la sensación que tienes al dejar este cuerpo, es que no tienes que hacer absolutamente nada.

Había vivido con tantos miedos durante mi vida, que de alguna forma tenía la sensación de que ese accidente y lo que estaba aconteciendo, de alguna manera, para mí tenía todo el sentido del mundo. El accidente no era una casualidad, era una oportunidad de encontrar por fin el camino. Todavía no era consciente de todo lo que tenía preparada la vida, pero si había sido capaz de tener esta claridad de conciencia en estos momentos cruciales, estaba preparado para experimentar la única verdad, vivir para SER YO.

Nadie puede decirnos como vivir nuestra vida, tenemos innatos los recursos necesarios para dejar de temer, para tener la posibilidad de mostrar nuestra esencia real. La llevamos dentro y nos vive en nuestro interior. Se haya en un lugar donde todo es posible, un estado donde la razón pierde todo sentido y abre un espacio donde se manifiesta la conciencia del SER.

Cada momento que comparto con las personas que acompaño en consulta, yo observo únicamente su potencial, sus recursos intactos y su posibilidad de mostrar sin temor SU SER.

Gracias a la vida que me vive, por darme una misión tan excepcional, “Compartir para SER”.

A todas las personas que he acompañado a lo largo de estos casi tres años que laten en mí, ¡GRACIAS!

Juntos llegamos más lejos.

Natxo Requena García
Bioneuroemoción & Coaching

Os deseo justo lo necesario.

HE SUSPENDIDO… ¿AHORA QUÉ?

sonretos coche

La semana pasada atendí en consulta a una persona que se había presentado en ocho ocasiones al examen práctico de conducir. Hoy se presentaba de nuevo, por novena vez. Lo importante y maravilloso de la historia no es que haya aprobado, lo importante para mí, es que la persona ha tomado conciencia… “¿Para qué estaba suspendiendo?”. En el momento en que se ha permitido entender sus patrones, ha realizado cambios en su vida.

El discurso que circulaba por la cabeza de la consultante era: “no seré capaz; no soy válida; los nervios me juegan malas pasadas; no estaré a la altura… etc.” Pero ninguna de esas creencias muestran lo que en realidad nos quiere denunciar el acto de suspender el examen, ¡ahí no está la historia!, la historia está detrás de la historia.

Para mí el coche es un arquetipo, es nuestra vida. Por lo tanto, a la pregunta “¿para qué suspendo el examen de conducir?” cada respuesta será única, cada uno tendrá la suya. En este caso real que hoy comparto, era para mostrarle que ella no estaba llevando su vida, no se daba el derecho a conducir su propia vida, para ella era más fácil que fueran otros quienes condujeran. Vivía la vida de algunos familiares, porque ellos no habían podido vivir la suya. Por supuesto ella no era consciente de estos patrones, que pudimos desgranar en consulta. Si no hubiera suspendido varias veces, hoy no sería posible que estuviera dándose la oportunidad de conocerse. 

Por lo tanto, la próxima vez que se repita algo en tu vida, quizás antes de juzgarte según el resultado de los acontecimientos, puedas observar una posibilidad de descubrir algo sobre ti, que te aporte un aprendizaje. En el momento que se toma conciencia, tu forma de pensar cambia y por lo tanto, tus acciones y acontecimientos también lo hacen.

Hoy que se examinaba de nuevo, al finalizar la prueba, me ha trasmitido que por primera vez se había sentado en el coche sintiendo y respirando la sensación de que HOY SÍ estaba conduciendo su vida. Durante el recorrido del examen, unas palabras venían una y otra vez a su mente, eran de un ejercicio que hicimos la semana pasada “disfruta al máximo de lo que estás haciendo, respira la sensación en todo tu cuerpo, esa sensación es ¡Tu Libertad!”. 

“Causalmente” ya tiene su carnet de conducir, hoy es libre para decidir su destino. Nada de lo que acontece en nuestra vida es casual. Ser conscientes de nuestros patrones, es el acto de libertad para nosotros y para los que nos rodean.

Soy un aprendiz de la mente humana, de la BioNeuroEmoción, del Coaching, porque abren las puertas a la posibilidad,  a que un individuo tome conciencia de si mismo y pueda SER libre.

Gracias M. G. por permitirme acompañarte y aprender contigo.

Os deseo justo lo necesario para alcanzar vuestra libertad. 

Mis próximos eventos.

Feliz día

Natxo Requena