Abrazos del corazón

Foto de Nerea Requena

Foto de Nerea Requena

El abrazo… Mucho se ha publicado sobre este gesto y sus beneficios, pero me gustaría compartir esta entrada en el blog desde otra mirada.

Hay un tipo de ABRAZO,  el que la intención es generosa, aquel que icluso puede darse una persona a sí mismo. Es un acto que encierra una comunión entre tu ser físico y tu ser emocional. Es un tributo a saber que entre lo que abrazas y tú, no te separa nada. Es otorgar la oportunidad a sentir amor en cada segundo que dura el gesto. Se siente cerrando los ojos, escuchando cada instante, percibiendo la sensación, sin un motivo, sin esperar, sin concederle un segundo a tu pasado o a tu futuro, simplemente, sintiendo.

Este tipo de abrazo lo das y lo recibes. Se para el tiempo, sabes que has recibido el regalo, el reconocimiento de la vida para dar y para recibir. Es una expresión donde no hacen falta palabras, lo importante se está sintiendo, lo estás latiendo en tu corazón.

Hace dos días tuve la oportunidad de dar y recibir este abrazo. Soy afortunado porque cuando lo doy, sé que estoy aquí, que sigo en este plano aprendiendo a quererme, dándome tiempo para cerrar los ojos. Sé que es un paso más, es en ponerme en sintonía con la vida. Cuando recibo este tipo abrazo, toda la fuerza, toda mi intención, se centra en un punto concreto, ahí donde reside mi núcleo, la mejor versión de mí.

La próxima vez que tengáis la oportunidad, abrazad a la vida como si la quisierais saborear, sin perder un sólo matiz de su esencia, en ese momento estaréis abrazando del mismo modo. No hacen falta clases magistrales, solo se requiere intención. Practicad para regalaros esa posibilidad cada día. No hacen falta palabras, en el abrazo la comunicación es precisa, es legible, está alineada. Se trata de un baile con máscara, donde a los 5 segundos, ésta se cae, y todo se convierte en pura energía de luz.  A partir de ese instante, se atraviesan las capas superficiales, los formalismos… Ahí en ese punto, se abren los corazones, se acompasa el ritmo de los pulsos de uno y de otro.

Mi reto, el que me propongo y os propongo, es no dejar pasar un día sin  vivir este gesto, “un abrazo de vida, de corazón a corazón”. Después contadnos qué habéis descubierto al abrazar con esta intención. No dudéis en compartirlo, será un regalo conocer vuestra experiencia.

Gracias princesa por ser parte de mi vida, por darme la oportunidad de mirarme en tu espejo y poder saborear la esencia de un abrazo de corazón. Gracias también por compartir tu arte, tu fotografía del abrazo de cabecera ¡transmite!, a mí me ha llegado al corazón.

Feliz día lleno de abrazos.

Natxo Requena