¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde toda su vida?

SonRetos3

Por un momento, solo por el instante presente en que te adentras en estas líneas… permite vaciarte por un momento, olvida lo que sabes, lo que te contaron y por supuesto, no te creas nada en absoluto de lo que leas a continuación. Simplemente,  permite experimentarlo por ti misma/o.

Caminemos juntos conversando, compartiendo y por supuesto con la posibilidad de abandonar o continuar en el momento que así lo decidas.

Recuerdas cómo te sientes cuando recibes un halago, cuando alguien te muestra esa aprobación por tu buen hacer. Observa los sentimientos que te brotan, experiméntalos, respíralos.

Ahora siente como el surfista que se dirige a su punto de formación, esperando su ansiada y perfecta ola, esa especie de chute que un día por fin llega, sintiendo todas las sensaciones indescriptibles, mientras se forma el gran tubo, no hay un momento de mayor gozo, de mayor éxtasis. Cuando uno se fusiona al placer más absoluto, surfeando esa maravillosa expresión acuática de la naturaleza. La diferencia de la primera experiencia y la segunda la del surfista el primero proviene de un reconocimiento otorgado a juicio de terceros, es una “promoción”. Digamos que es un sentimiento terrenal, una necesidad de nuestro ego, pero la segunda es una realización personal siendo un sentimiento totalmente anímico.

Vayamos a otro ejemplo, experimenta por unos segundos, qué sientes con ese ansiado éxito profesional alcanzado, ese puesto conseguido tras una carrera frenética, esa apuesta que has ganado, o tan simple con haberte salido con la tuya en el enfrentamiento verbal que has mantenido… Observa de nuevo el sentimiento que procede de lo más terrenal.

Recuerda por un instante ese momento de poder total, eras el centro, el líder, el jefe de la pandilla, la autoridad en el trabajo. Si, tenías poder, las personas acataban tus ordenes Experimenta que sentimientos vienen a ti al volver a recordar esos momentos de tu vida. Ahora experimenta los sentimientos que florecen en ti al recordar la última vez que has disfrutado de la compañía de alguien especial, de un amigo, del trabajo realizado codo con codo con aquella persona, donde cada uno aportó su pasión en aquello que estaba ejecutando.

Te invito a que compares los dos sentimientos, uno proviene de lo terrenal de aquello que nos han programado, para ser más productivos y por lo tanto ejercer en ti un posible control. El segundo no ejerce una necesidad, simplemente, surge y brota desde un espacio mucho más interno, más ligado a tu esencia. No produce una recompensa de ilusión, de emociones y de vacío que al final se diluyen como en la primera.

Ahora quizás puedas hacer una vista retrospectiva de lo que has hecho estos últimos meses, en lo que te has enfocado afanosamente, en busca quizás del vacío, de esas emociones que se diluyen y que te instan a querer más y más, sin alcanzar ni por un instante la cuota para saciar lo que llamas necesidad. Con el propósito de alcanzar la aprobación de los demás, mediante un cargo que otorga poder o simplemente el ansiado éxito.

Es algo que nos sucede a la mayoría de las personas, no eres un caso único, es de dominio público y lo ejecuta a diario la sociedad en la que convives. Realmente estamos muy dormidos, totalmente obnubilados, ciegos en lo más profundo de nosotros mismos. Cuando eres capaz de ver esto te das cuenta como vivimos pensando que no moriremos nunca, trabajamos hasta enfermar y una vez enfermamos agotamos nuestros recursos para recobrar de nuevo la salud. Y cuando llegamos a la muerte nos damos cuenta que no hemos vivido.

Algunas veces nos vamos de vacaciones y nos pasamos el 90% del tiempo como esos turistas que viajan en un tren, pasando por parajes sin igual, grandes desniveles, cascadas con tal fuerza que el torrente de agua provoca una espuma en su final. Lejos de admirarlo lo que la vida les ofrece, el compartimento tiene cerrada las cortinillas y están discutiendo por los asientos confundidos, por el exceso del equipaje o por el niño que anda llorando y no deja al señor de turno dormir… llegando así hasta el final de su “Gran” viaje.

Hay una forma de vivir, fácil, sencilla. Esa donde no hay miedo a sentir, donde tienes la posibilidad de desprenderte de todo aquello que hoy que has tomado conciencia ya no es necesario. En ese momento dejas al descubierto tus programas, que todos radican y emergen del querer huir de lo que llamabas infelicidad. La infelicidad entre tu y yo, esto es algo que quizás lo hayas escuchado antes, pero permíteme que lo traiga hoy de nuevo: La infelicidad viene acompañada de las falsas creencias que se encuentran en el interior de tu mente, esas que te han sido incrustadas día a día desde tu nacimiento, son tan difusas que ni siquiera por un instante te planeas la posibilidad de ponerlas en duda.

Esas creencias te hacen ver el mundo de esa forma deformada, ni te planteas si son ciertas o inciertas. Ahí en ese momento uno puede darse cuenta de lo programados que estamos.

El mundo que observas es una mera interpretación, depende de ti cuestionarte tus creencias para interpretarlas de nuevo o substituirlas por otras. La posibilidad siempre está en uno mismo, pero para eso, sólo tienes que pararte aquí y ahora y SENTIR, en ese espacio la Vida te Vive.

Cuando acompaño a personas en mi consulta, en los talleres o en los retiros mi gran regalo que me ofrece la vida es ser testigo cuando las personas tocan su propia vida. En ese momento, siento dentro de mí la sensación más cercana a la libertad de SER UNO MISMO.

Si quieres conocer mis próximos eventos visita www.natxorequena/calendario

3ª Edición del Retiro en Noviembre en Santa Pola

3ª Edición del Retiro en Noviembre en Santa Pola

 

Natxo Requena

Coaching de Salud y BioNeuroEmoción

Socio Titular de la asociación española de BioNeuroEmoción

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿CÓMO ESTÁ TU RÍA INTERIOR?

Llegando a un principio, nuestro cuerpo se compone de un 70%-80% de agua, por lo tanto estamos compuestos de este elemento, esencial para la vida.

He pensado en una experiencia que tuve la oportunidad de observar en mi último viaje a Bilbao. Recuerdo que mi padre cuando era más pequeño, me contaba que en la ría hace años las personas se bañaban, pescaban… ¡Había vida!
Yo he crecido en Bilbao y os puedo asegurar que en ese agua que yo he visto, no había vida, y lo de bañarse, sólo se producía por una caída accidental.

imagen de la ría en 1980
Pero en mi último viaje ví de nuevo vida en la ría, había peces, todo un descubrimiento para mí. Los peces han regresado de nuevo, los malos olores han desaparecido y se percibe visualmente un agua más limpia. La ría es un ser vivo, tiende como nosotros al equilibrio, a la homeostasis (a la autocuración). Ha sido suficiente con dejar de contaminarla, cuidarla y respetarla.

En el 2013 la misma ría tiene un apecto muy diferente.

Es una demostración para darnos cuenta que la vida, busca siempre el equilibrio, no es diferente una ría de tu cuerpo, por eso comenzaba diciendo que estamos compuestos de agua.

Nosotros contaminamos nuestro cuerpo, pero no somos conscientes de ello. Lo hacemos con acontecimientos dolorosos de nuestro pasado, que continúan evocando emociones difíciles en el presente. A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales y eso hace que nuestro nivel de “contaminación” aumente.

Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. Estamos mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.


Libera tu mente, conoce tu SER interior y a partir de ese momento, la coherencia estará presente en tu día, la vida como en el caso de la ría también llegará a tí.

Feliz día

Natxo Requena

¡LA VIBRACIÓN DEL MIEDO Y EL AMOR!

Onda del amor y conexiones con el ADN

Cuando la vibración de las emociones pasa a través del ADN, activa códigos convirtiéndolos en antenas electromagnéticas capaces de alterar la energía. La vibración del miedo (rojo) toca a su paso muchos menos puntos que la vibración del Amor azul) por lo que el ADN expuesto al Amor tendrá más antenas activadas y estará más capacitado para crear más energía desde la nada.

 

Esto que creemos que es un gran descubrimiento, ya lo hizo un hombre que nació en 1904 Hans Jenny y que más adelante os presentaré.

Ciertos colectivos han mostrado su soberbia al decir que al sólo utilizar 20 códigos los humanos de los 64 que tenemos en el genoma humano, lo 44 sin uso los han llamado código basura. Aquello que no entendemos, que no entra dentro de nuestro marco de referencia, lo desechamos (curioso comportamiento) La naturaleza que nos ha demostrado la inteligencia y su manera tan eficaz de mostrarse, crea 40 pares para nada, como si fueran piezas de sustitución. Carece de toda lógica y así se está demostrando, todo es válido y tiene una función, para eso está creada. La vida es eficaz, la entendamos o no…

 

Las emociones son vibración
La parte intangible de nuestra existencia como las emociones son parte de la verdadera realidad de una conciencia superior. Si las emociones son parte del reino que no podemos experimentar con nuestros cinco sentidos, entonces ¿cómo es que todos somos conscientes de nuestras emociones? Lo que la mayoría de las personas cree que son las emociones no son verdaderas emociones en sí. Lo que experimentamos es una manifestación física de dichas emociones.
La ira causa una perturbación en la psique que se manifiesta en el ego. Estas manifestaciones hacen que la frecuencia cardíaca aumente, que suba la temperatura corporal y se generen otros rasgos físicos que expresan ira.
Así como la música de la radio es una manifestación física de una señal intangible, nuestra experiencia de las emociones también es una manifestación física de una señal intangible.
Se ha demostrado que nuestras emociones tienen su propia frecuencia vibratoria. Más aún, solamente existen dos emociones básicas que los seres humanos experimentan: MIEDO y AMOR. Todas las demás emociones derivan directa o indirectamente de estas dos emociones.

 

La vibración del miedo y del amor
El miedo tiene una frecuencia de vibración larga y lenta. Mientras que el amor tiene una frecuencia alta y muy rápida. Para demostrar que las vibraciones son la base misma de nuestra existencia Hans Jenny desarrolló lo que se conoce como Cimática para demostrar que cuando las vibraciones del sonido se transmiten a través de un medio de comunicación, seguidamente se generará un patrón, cuando la frecuencia aumenta el medio desarrolla un patrón más complejo. Esto es precisamente lo que le está sucediendo a nuestro planeta y a la humanidad.
Hay 64 posibles combinaciones de aminoácidos en nuestra estructura de ADN, realizados a partir de 4 elementos: carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno.
De acuerdo con la lógica, deberíamos tener las 64 combinaciones activas dentro de nuestra estructura de ADN. Sin embargo solo tenemos 20 códigos activos.
Hay un interruptor que apaga y enciende la posibilidad de que aparezcan estos códigos, y ese interruptor es lo que nosotros llamamos emoción.
El miedo es una lenta y larga onda por lo que toca relativamente pocos puntos de nuestro ADN. De modo que una persona que vive permanentemente en un estado de temor, limita su “antena” del espectro que tiene a su disposición.
Considerando que una persona vive según el patrón del amor, que tiene una mayor frecuencia y una longitud de onda más corta, tiene muchos más sitios potenciales para la codificación genética a lo largo de dicho patrón.

Fuente: Video de las vibraciones de las emociones
http://www.youtube.com/watch?v=m6dmw6SWWks

 

Miedo y amor influencian el ADN
A principios de los 90, Dan Winter del Instituto Heartmath descubrió que las emociones programan la doble hélice de nuestro ADN, y activan directamente el código genético de nuestros cuerpos, es decir, los aminoácidos de la forma humana.
El experimento fue realizado por el Institute of Heart Math y fue titulado: Efectos locales y no locales de frecuencias coherentes del corazón en los cambios conformacionales de ADN. En este experimento ADN de placenta humana (la forma más prístina de ADN) se colocó en un recipiente donde se podía medir los cambios en el ADN. Se repartieron 28 tubos de ensayo a 28 investigadores capacitados. Cada investigador había sido entrenado para en cómo generar y sentir sentimientos, y cada uno de ellos tenía emociones fuertes.
Se descubrió que el ADN cambió su forma de acuerdo a los sentimientos de los investigadores:
1. Cuando los investigadores sintieron gratitud, amor y aprecio, al ADN respondió al relajar y desenrollar los hilos. La longitud del ADN alargó.
2. Cuando los investigadores sintieron rabia, miedo, frustración o estrés, el ADN respondió enrollándose. Se hizo más corto y “cerró” muchos de los códigos.
Si alguna vez se ha sentido “apagado, desconectado” por emociones negativas, ahora sabe por qué su cuerpo también se “apagó”.

Cuando los investigadores sentían amor, alegría, gratitud y aprecio, el cierre de los códigos de ADN se revertía y los códigos se conectaban de nuevo.
Este experimento fue realizado más tarde con pacientes VIH positivos. Descubrieron que los sentimientos de amor, gratitud y aprecio crearon 300.000 veces la respuesta inmune que tenían sin ellos.

Aquí está la respuesta que puede ayudarle a mantenerse bien, no importa qué tipo de virus o la bacteria esté flotando alrededor. ¡Mantenga los sentimientos de alegría, amor, gratitud y aprecio!
Estos cambios emocionales fueron más allá de los efectos del electromagnetismo. Los individuos entrenados para sentir amor profundo fueron capaces de cambiar la forma de su ADN. Gregg Braden dice que esto ilustra una nueva forma reconocida de energía que conecta toda la creación.

Fuente: http://www.redicecreations.com/specialreports/gbraden2.html

 

¿Qué papel juega la Bioneuroemoción?

La persona que viene a una consulta de Bioneuroemoción, lo que haces es justo eso, cambiar las frecuencias. Si observáis el video en el que yo hablo sobre el cáncer, veréis que justamente ese eso lo que he venido haciendo durante 10 meses, cambiar mis códigos, desactivando unos y activando otros.

No vivo por ejemplo, en la emoción de los miedos, de la desvaloralización, “miedo a nos ser lo suficiente bueno para los demás”…

 

Preguntaros ¿vivo la vida qué deseo?, si la contestación es si, no hay que cambiar nada, seguir en la coherencia. Si la respuesta es no, entonces mejor actuar, porque hay posibilidades de vivir tomando las riendas cada uno de su vida. Y si hay enfermedad, la posibilidad de mutar a un estado diferente del actual.

 

No gastes tu tiempo, ni el mío si no tienes claro que deseas cambiar tu vida. Porque no sirve la teoría, esa que manejamos también con frases muy resueltas, hay que estar dispuesto a pasar por un cambio transformacional y eso precisa acción.

Esa decisión la puede tomar únicamente la persona que tiene el deseo de mejorar su vida.

 

Antes de venir a verme a mi consulta, es conveniente que visiones el vídeo “preparación para hacer una visita con el método de Bioneuroemoción” que a continuación te muestro en el link:

 

http://www.bioneuroemocion.com/home/videos-bio/preparacion-para-hacer-una-visita-con-el-metodo-de-biodescodificacion-enric-corbera/5196

 

La consulta se encuentra en Madrid (zona Sol) o en Bilbao (Indautxu), si precisas ampliar información o reservar hora puedes escribirme a llamarme:

 

Móvil: 647 12 99 49

nrequena@sonretos.com

 

Nos seguimos leyendo…

 

Un fuerte abrazo,

 

Natxo Requena

Coach ACC Especialista en Bioneuroemoción