Tenemos tanto miedo que pensamos que “no nos lo merecemos”

 

SonRetos

Siempre digo que detrás del SÍNTOMA está la oportunidad, porque éste nos permite hallar la historia inconsciente que nuestro cuerpo refleja (el BLOQUEO), y tomar conciencia para poder poner en equilibrio.  

Sin entrar en detalles, hoy me gustaría compartir con todos vosotros un caso, que refleja de qué es capaz nuestro propio miedo…

Hace unos días en mi consulta de BioNeuroEmoción, acompañaba a alguien por segunda vez.  Cuando vino a verme llevaba tres años sintiendo mareos, sin embargo, los médicos especialistas le habían realizado las pruebas oportunas y no encontraban ningún motivo para sentir dichos vahídos.  Tras el periodo de cuarentena (aproximadamente 40 días entre cada sesión), tuvimos una nueva reunión, donde se produjo una conversación similar a la que a continuación os relato:

 

Nota:

*Acompañante BioNeuroEmoción: Natxo

*Protagonista de su Propia Historia: Protagonista

 

Natxo: “¿Qué tal has estado desde la última vez que nos vimos? 

Protagonista: ¡Me he encontrado muy bien! Durante las primeras semanas no he tenido mareos, pero desde hace dos semanas he vuelto a tener tres episodios.

Natxo: ¿Recuerdas el primero que tuviste hace quince días?  

Protagonista: Sí, me encontraba en la cama, era justo antes de ir a dormir.

Natxo: Según tú  ¿cuál es la intención positiva de un mareo?  

Protagonista: Aferrarme a algo.

Natxo: ¿Anoche tuviste mareos?  

Protagonista: Sí, y esta mañana justo antes de venir aquí, he tenido otro.

Natxo: Entiendo. En el periodo que nos has tenido mareos… ¿qué te decías?

Protagonista: ¡No es posible que pueda encontrarme tan bien! En cualquier momento estaré como estaba antes, porque no soy consciente de haber hecho nada para dejar de tenerlos.

 

¡Fijaros cómo son las cosas! Primero nos preocupamos porque no queremos tener mareos y cuando no los tenemos, nos preocupamos por cuándo los tendremos de nuevo. ¡Guauuuuu! a mi personalmente me parece una autentica locura, pero ¡bendita locura! que nos permite observarnos.

Hoy he traído este ejemplo, aunque no es el único.  He compartido muchas veces situaciones similares en mi consulta, con personas en distintos caminos de auto-conocimiento.

Dudamos tanto de la posibilidad de vivir en libertad, que hasta pensamos que no nos la merecemos. En este caso concreto que he compartido con vosotros, el protagonista puso en duda su propio bienestar, de ahí que su cuerpo manifestara de nuevo la duda mediante el mareo.

¡No es importante tener  o no mareos! Lo importante es darnos cuenta que a través del mareo, podemos observarnos y entender nuestra forma de interpretar y vivir nuestras vidas. El mareo sólo es la oportunidad para darnos cuenta que vivimos en una posibilidad de duda constante. Por lo tanto el síntoma (el mareo), sólo muestra o denuncia nuestro pensamiento y nuestra opinión sobre nosotros mismos.

Cuando nos preocupamos por el futuro e intentamos vivirlo anticipadamente a través de nuestros pensamientos, el miedo hace acto de presencia. Ponemos en duda la posibilidad de vivir el único momento en el que somos libres. El único momento libre de locura y de miedo es  el ¡Aquí y Ahora!

Como he comentado en alguna ocasión, no tengo una receta milagrosa que sirva para los demás, pero puedo compartir lo que yo hago…

 

Sólo conozco un lugar donde los miedos desaparecen por completo, y es cuando me miro al espejo y veo que todo es perfecto, que nada sucede en ese preciso instante. Me gusta tomar conciencia de mi estado observándome.  Miro mi reflejo, pongo una sonrisa y me digo: “¡Bienvenido a tu vida, aquí todo está bien!”. Poco a poco siento como mi respiración va calmándose y mi ansiedad disminuyendo. Me doy cuenta que nada en mi cabeza era antes tan importante, como para dejar de vivir este momento… Mi Momento… sin pensar en nada, solo disfrutando el ¡AQUÍ Y AHORA!

 

Feliz día

Natxo Requena

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